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Intelectualoide psicopata autodestructiva. Fumadora compulsiva. Hombreriega empedernida. Guaranga persiguiendo a su ex.
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lunes, 4 de abril de 2011

De La Norma a las normas: Genealogia de mi moral


Y como Constantina y el padre que al final resultó no ser mi padre estaban muy ocupados laburando para que no le falte a ella el whisky escocés y el jamón crudo crudo de chancho alimentado a bellotas a él, encomendaron mi educación moral a Dionisia, una dinosaurio que me enseñaba a usar los cubiertos, a tocar el piano y a tomar el té. Pero a mis padres no les satisfizo esa educación, motivo por el cual recurrieron a La Norma, una tipa que vivía cerca de casa, joven pero vieja en sus costumbres, criada a las palizas, desbaratadora de juegos infantiles, chusma como pocas. Yo hubiera preferido seguir con Dionisia, no sólo porque me copaba su báquico nombre sino también porque hubiera aprendido a tocar el piano de puta madre y porque comíamos unos strudel de manzana tremendos…aun mi paladar sueña con ellos…
Yo le tenía miedo a La Norma. Ella odiaba a los niños, ella sabía cómo lograr que nuestros padres nos reten y ajusticien nuestras macanas prohibiéndonos los dibujitos y la coca cola. Ella hacía guardia atrás de la cortina mientras nosotros desordenábamos la vereda con barcos piratas y otras fantasías y buscaba la mejor excusa para delatarnos de lo que no habíamos hecho. Cuando mis amiguitos se enteraron que de allí en más pasaría mis tardes dentro de la casa de La Norma, me dieron su pésame y dijeron que lo sentían mucho. Cagada hasta las patas pero con la frente alta marché hacia mi martirio.
La cosa era así: yo volvía de la escuela y entraba en su hogar, ella me daba la comida, que, por lo general, era la polenta que preparaba para sus perros, si sobraba yo comía. Después de la comida ella se sentaba a mirar la novela chicana y yo hacía mis deberes. Después hacía un té con el mismo saquito para las dos y mientras eso sucedía me daba lecciones importantes para la vida. No sólo aprendí a lavarme religiosamente las manos antes de comer sino que también aprendí que estaba mal “encamarse” (que palabra horrible) con el esposo de otra porque me podría pasar lo que le paso a La Susi que la molieron a palos entre cinco; aprendí las artes de mantener una conversación con una o mas personas y escuchar simultáneamente dos o tres conversaciones ajenas; me hice magíster en las tareas del hogar, tuve arduas lecciones sobre cómo barrer y cómo encerar y sacar brillo después. La Norma, fanática de la limpieza, me tenía toda la tarde con el lampazo en la mano mientras ella pispeaba todo lo que sucedía en la calle detrás de la cortina.
Pero era mala también. Cuando yo hacia la tarea ella ponía la tele al palo y yo no podía evitar distraerme y preguntarle por qué la pobre Maria Mar no podía estar con Fernandino del Corazón de Jesús y Visitación Rodríguez si realmente se amaban. En ese momento ella agarraba la regla y la partía contra mi mano gritando: ¡¡¡HACÉ LA TAREA MIERDA!!!!
Pero no tardé mucho en sacarle la ficha: La Norma era analfabeta. Si mis padres se enteraban la iban a rajar a patadas. Logré lo que quería: ella suplicó y suplicó que no, que me calle la boca, que no les diga nada. Entonces, creyéndome la mejor negociadora del mundo, inteligente y piya, le propuse: yo te enseño a leer y a escribir si vos me dejas mirar la telenovela.
Ella, más viva que yo, aceptó.
Ni lerda ni perezoza La Norma aprendió volando, al poco tiempo ya era una capa en las artes de la lectura y la escritura, investigaba, iba a la biblioteca, leía best sellers.
Y pasó el tiempo…y yo ya era una adolescente pava y pelotuda que tenía que seguir yendo a su casa a pasar el tiempo y a comer horrible, a seguir lavando pisos y a someter mi nariz para que ella aplaste los barritos con sus enormes uñas esculpidas.
Yo sentía que al haberle enseñando a leer y escribir me había ganado el cielo, pero los años me enseñaron que de buena negociadora nada tengo y que todo se volvería en mi contra porque es cierto el dicho de que el discípulo supera al maestro. Una tarde me mandó a hacer los mandados con la promesa de cocinarme unos alfajorcitos de maicena y mientras yo recorría las góndolas ella metió sus manos en mi mochila y robó mi cuadernito personal (me rehúso a llamarlo diario intimo).
ESCÁNDALO.
En realidad me chupaba un huevo que La Norma se entere de mis cositas y andanzas, el problema es que una chusma como ella tenga entre sus manos y escrito por mi puño y letra las confesiones de una putita que venia dando unos pasos agigantados.
La Norma recorrió todo el barrio con mi cuadernito. La dueña del almacén se enteró que el primer beso de hija no fue con su noviecito sino conmigo; mis padres supieron que debuté sexualmente con un primo lejano en unas vacaciones; el dueño del video club supo que mucho me gustaría subirme arriba suyo a cabalgar; las madres de todos los pibes del barrio supieron que era yo la encargada de enseñarles a besar; todos y cada uno de los vecinos supieron de mi gusto por garchar en cualquier lugar, contra cualquier pared; La Norma supo que mucho me encantaba chupar pijas con la misma boca con la que le decía “Normita…¿no te hacés unos matecitos?; la mamá del Eti supo que su hijo debutó conmigo y no con una prostituta, lo cual era casi lo mismo, porque garchaba conmigo a cambio de hacerme los ejercicios de matemática. Todos se enteraron que por las noches me embriagaba con el whisky de mama y que uno de los pibes de la cuadra me daba porro por besitos.
El barrio estaba perplejo. Constantina y mi papa que no era mi papá no sabían a quien culpar. Estaba por terminar la secundaria y La Norma aconsejo que me metan en una pensión de monjas para corregirme y así fue, me internaron de pupila pero no duré mucho porque bien me las ingeniaba para escaparme y una vez lleve un muchacho de contrabando y garche con el en el santo lugar. Me echaron, claro está.
En fin…cuando volví hace poco a este barrio la vi a La Norma, por atrás de la cortina. No salió a saludarme jamás. Mucho me hubiera gustado bajarle a piperazos la ventana, todas las ventanas. Soy la vergüenza del barrio pero el orgullo del bar. Lo único que aprendí de ella fue a no meterme con el marido o novio de otra, menos si es mi amiga, pero mucho me encantaría regresar a nuestras viejas charlas y agarrarla distraída mientras se agachaba a juntar la basura y meterle el palo de escoba por el orto, por vieja de mierda, por muy vieja de mierda.

20 comentarios:

Pablo dijo...

Viejas metidas de mierda! Cómo las odio! Encima si vos no jodías a nadie, cuál era el propósito de exponerte así??? Sólo de resentida reprimida, nada que hacerle.

Beso

ToTo dijo...

Debe haber estado buenísima tu vitácora de viaje otidiano,corrompió todas las "Normas",ja,ja.
Abrazo grande.
ToTo

ToTo dijo...

Quise decir cotidiano.

Malco dijo...

Soy la vergüenza del barrio pero el orgullo del bar.
buenisimia frase jaja

che, te hubieses venido a vivir a casa..hay gente loca y eso..como en todos lados..pero hace unos años todavia se podia vivir aca!!
jaja
besote puta

CEH notancul dijo...

Por "Soy la vergüenza del barrio pero el orgullo del bar" te nominaría al premio Casa de las Américas.

Yo tenía una vieja pispeadora en una época. Era la madre de mi vecino (que era ya un tipo de casi 40, así que imaginate la vieja). No había un movimiento que ella no registrara desde detrás del que ella creía el mejor escondite: unos visillos calados. Una noche estaba en el parque chiflando un tango y fumandome un pucho a escondidas (tendría unos 14 y no fue hasta mucho después que confesé el mal hábito) y adevertí el movimiento detrás del cortinaje. Enfoqué bien y con mi vista de águila (tuerta) adiviné el feo contorno de la vieja. Le espeté bien pero bien fuerte un "Buenas noches vieja chusma, ¿cómo dice que le va?".
Desde entonces,o consiguió una mejor mascarada o ya nunca miró para este costado e hizo de otros su fetiche. Quien sabe. O tal vez justo enganchó con aquél primer gran hermano y ya no era necesario espiarme.

Te mando un beso, Pu. Vos mandame un porro, si ese es el trato che.

PutA aL pEdO dijo...

Pablo: viste! mala mala mala, por casta

ToTo: te enviaria por mail, una por dia, las paginas de mi aventura, pero luego de pasar por tantas manos no se quien se la quedo

Malco: locos recetados hay en todos lados!!! me voy haceme una covacha!


CEH: podriamos hacer una sociologia de viejas metidas atras de la cortina...Genial lo de gram hermano ajaja, eso la debe haber motivado a matar el tiempo a lo bobo
te mando las flores

la rubia tarada dijo...

aja,ahora entiendo la publicacion del bellota: Soy la vergüenza del barrio pero el orgullo del bar. excelente frase que a mas de una habra hecho identificar...
me encanta tu blog mujer
beso grande

efa dijo...

No haga más que solidarizarme con tus planes de venganza, y si necesitás otro justiciero, chiflá!
Siempre le sacás humor a los post y eso es bueno, really!
Beso

Hacé memoria y capáz te acordás... dijo...

La verdad?
Quedé medio bobina por la capacidad narrativa que tenés..., y más habiéndote tratado solo una noche en tu vida.
Mas allá de tu dedicación al arte, podrías ser una escritora bastante interesante(como ya lo habrán dicho..., pero me chupa un huevo ☺). Yo, unas "fichitas" te apuesto!

PutA aL pEdO dijo...

Rubia tarada! tanto tiempo!!! acutaliza tu blog forra!!!!

Efa: siempre un honor tenerte por aca! Y si, el humor no puede faltar en este blog, es su razon de ser!

"Hace memoria": jajaja, pedirme a mi que haga memoria es complicado, sobre todo porque decis que me trataste una "NOCHE"...eso de noche connota que seguramente estaba borracha y cuando estoy borracha jamas recuerdo nada.
Tenemos dos opciones, podes decirme quien sos o podes tirarme mas data, aunque sea decirme si nos vimos en el sur o en la plata.
Gracias por pasar!!!!

Vas a tener que hacer mucha memoria... dijo...

Punto Cardinal... Sur!
Noche, alcohol encima, perdida de memoria... complicada tu posición entonces!

PutA aL pEdO dijo...

te atrape! ya se quien sos!!!!

Anónimo dijo...

yo quiero saber quien es....

Tomá fosfovita! :p dijo...

Jaj!
Naaadaaa, creés que me atrapaste...pero no!

PutA aL pEdO dijo...

vos venias de un asado con amigos...te fui a saludar a la cola mientras esperabas para entrar a ese antro...

hasta ahí me acuerdo...hasta ahí

efa dijo...

volví a pasar y a dejarte saludos.

Cambia por otro mas fuerte que el fosfo! dijo...

Jaaajajja, no tenes idea loquita!!!
Bien por el intento igual!
;)

PutA aL pEdO dijo...

Efa: me encanta que pases

Fed: bueee tanto misterio me aburrio! que tan fosfo!!! besos gracias por pasar

;) dijo...

(b-u-r-o)

PutA aL pEdO dijo...

(c-r-a-t-a)